17 ago. 2011

Y llegaste tú

Como un soplo de aire fresco, como una luz en la oscuridad. Vienes de repente, de la nada, caído del cielo cuando más lo necesitaba, cuando la ilusión se había ido…cuando ya no quedaban cosas por las que luchar. Y viniste para quedarte, para demostrarme que merece la pena arriesgar, que siempre hay algo que te empuja a intentarlo, que te dice que te mereces ser feliz otra vez…con quien menos lo esperas. Para decirme que no hay herida imposible de tapar, hueco imposible de llenar, puerta imposible de atravesar, sueño imposible de cumplir…que hay que disfrutar, subirse a los trenes que vengan y aferrarse a ellos sin importar lo que pueda pasar o el daño que te puedan llegar a hacer. Hay cosas que solo pasan una vez en la vida, cosas maravillosas por las que vale la pena pelear y seguir adelante.
Gracias por devolverme esa ilusión que se había marchado por completo sin intenciones de volver, pero que lo han hecho por ti.

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