6 ago. 2011

:B

Una coincidencia,una historia, algo que compartir... ¿cómo se puede llamar a algo que tal como viene se va? Que pasa por la vida como un torbellino, precioso, pero corto y destructivo. Algo que te dejará huella para siempre, pero que solo ocurrió durante unos días... es difícil de describir, pero algo de tales características solo tiene un nombre: amor. Amor, lo más peligroso del mundo, y a la vez, de mayor destructividad. Te deja exhausto, pero siempre quieres más. Siempre necesitas de él; se trata de una droga, algo que crea adicción. Nuestro mayor tesoro, y la peor guerra. Te mata, te envenena, pero lo necesitas, y esa necesidad aumenta, conforme lo consigues, o lo pierdes.
Y es que en estos últimos días no paro de buscar escusas para llorar. Y porque quiero que me vean triste, y que seas tú el que se me acerque y me abrace, callado. Sin decirme nada que pueda estropear el momento. Nuestro momento. Y quiero que me obligues a mirarte a los ojos y me beses suavemente. Quiero que tú, perfecto como siempre, dejes a tus amigos un instante y vengas conmigo. Quiero pensar que estarías allí, que te preocuparías por mí. Quiero pensar que serias la persona que me entendería, que me sonreiría, y que no haría falta nada más. Quiero imaginarme que el mundo no es como es. Quiero imaginar que tú no eres como eres. Y quiero imaginar que no te quiero, o que tú me quieres.

Sabes...

cada minuto que pasa de mi vida me hace sentirme más cerca de ti. No sé si serán tus ojos, tu pelo o tu manera de hablar pero tienes esa magia que hace sentirme especial cada vez que cruzas por mi lado. No te imaginas lo que provocas en mi interior con tan solo una significante sonrisa que para mí es la más maravillosa del mundo. Despertarme cada día pensando que hoy volverás a cruzarte por mi camino hace que el despertador sea lo mejor que escucho en todo el día. Pero sin embargo quererte, me está matando, y no contemplo la posibilidad de nada. No quiero arriesgarme a perder esa sonrisa, no quiero que te alejes de mi si tu no sientes lo mismo. Esa duda me hace sentirme insatisfecha, pero a la vez despierta en mí una hermosa sensación que no la cambiaría por nada en el mundo. No puedo quedarme quieta viendo como tú te alejas por culpa de mi inseguridad, pero no sé si vale la pena arriesgar, porque si fallo, serían muchas las cosas que dejo atrás. Eres la ilusión de mi vida, y también mi mayor miedo. Luchar por lo que quiero será lo mejor que puedo hacer, por ti, por mí.

LIBRE

+Podría pasarme horas así ¿sabes?
- ¿Así como?
+Mirando al cielo
- Nunca he entendido por qué....
+ ¡Porque es libre! No responde ante nada ni nade. Si le apetece llover, pues llueve, y da igual cuánto daño haga... Si quiere ponerse a gritar con truenos y rayos ¡pues lo hace! y si quiere sonreír pues brilla con su sol infinito y lleno de luz, y mires donde mires ahí esta... con su manto azul.
-Sabes, ahora que lo dices, a mí también me encanta el cielo...
+ y a ti ¿por qué?
-Porque se parece tanto a ti....
+Pues no se a que esperas para que deje de llover y salga el sol de una vez...

Hablamos

porque nos encanta el poder de decir cualquier cosa sin ningún tipo de consecuencia. Adoramos gritar a los cuatro vientos nuestros principios para venderles después a cambio de otros nuevos. Palabras que teñimos de rabia en un momento concreto, pero tan carentes de valentía... Palabras que suenan fuerte, pero tan débiles que confiamos en un leve soplo de brisa para que se las lleve lejos. Porque no nos gustan, pero nos gusta menos dejarnoslas dentro. Palabras que se adelantan al pensamiento, pero pronto vuelven a él para rondarle y rondarle... Palabras vacías, porque no son nada sin un lugar o un momento, sin alguien que las diga o alguien que las oiga, sin un sentimiento o un tono concreto. En ti está saber si son solo eso, palabras o el peor de los castigos.

8)

-Y tú, ¿cómo sabes cuando estás enamorada? +Es fácil, porque te levantas con una sonrisa deslumbrante y te acuestas con esa misma sonrisa tonta, no hay un motivo en concreto, pero tú sonríes igual.
Cuando no tienes ganas de comer a ninguna hora, porque un cosquilleo recorre todo tu estómago hasta llegarte a los pies, y te tumbas en la cama mirando al techo, está vacío, pero tú lo miras igual. Cuando te pones a escuchar música y todas y cada una de las canciones que tus oídos van oyendo te recuerdan a él, da igual de lo que vaya la canción, da igual que la letra no tenga sentido, pero tú la oyes igual. Cuando por las noches no puedes dormir, y das una y otra vez vueltas en tu mismo eje esperando que la almohada te ayude a dormir, pero entonces cierras los ojos y aparece ese ser que te quita todo el sueño en un momento, piensas una y otra vez en él, recuerdas el mismo recuerdo hasta cien veces, pero tú piensas igual. Cuando discutes con esa persona y sin darte cuenta comienzas a llorar, quedas anonadada al descubrir que por primera vez estás llorando por alguien, que ese sentimiento va más allá de las palabras, que detrás de ellas se esconde algo mucho mayor, lloras por él… Pero tú, le sigues amando igual, y seguirás amándole una y otra, y otra vez más… (L)

tekiiiierooooo ;)

Sabes amor, por las noches cuando me pierdo en mis sueños tu siempre me encuentras,y sabes que eres muy especial porque siempre estas alli para ayudarme, cuando estoy triste, tu me das un beso y solo eso basta para tener ese recuerdo todo el dia, lo llego hasta a pensar mas de mil veces pero no me es suficiente nunca y cada vez que lo recuerdo me sale de mi boquita una sonrisa, me muerdo los lavios y me sale esa sonrisa...TeQuiero!

Sufrir es opcional.

 Y sí, llegó el día en el que me di cuenta de que la vida está para reírte de ella, y no con ella; que si te caes, solo tienes que levantarte; que no te importe el pasado pero que siempre lo tengas en cuenta, que la vida es alegrarte los viernes y joderte los lunes, salir un sábado y estar sin pasta un domingo, gritarle a las personas que quieres y saber pedir perdón, tener las cosas claras y decidirte en el último momento, jugar con fuego y quemarte; hacer estupideces sin parar pero que no te importe lo que piensen los demás, ponerte guapa para el amor de tu vida y después pasar de él, abrazarte a quien te abrace y a quien no quieras no te abrazas y punto; porque sentir dolor es inevitable, pero sufrir es opcional.

(*)

Y sí, puede que tal vez me haya cansado. Quizás me haya cansado de desilusiones, de soñar despierta o de mirar el móvil cinco veces cada vez que me despierto en mitad de la noche. Y quizás también me haya cansado de esconder mis sentimientos, de fingir que todo da igual, de hacer como que no te he visto cuando al mismo tiempo me vuelan mil mariposas en el estómago. Y también de ver películas de amor con final de feliz, y de preguntarme por qué yo todavía no he tenido ningún final así. Cansada de dar pasos equivocados, de odiarme a mí misma por no ser capaz de odiarte a ti, cansada de tumbarme en la cama en plena tarde de domingo mientras ahí fuera pasa la vida como si nada. Cansada de tantas cosas, que ya no recuerdo por qué cogí ese camino, por qué me ilusioné tantas veces como una cría, por qué no fui capaz de decirte aquel día que me pasaría la vida sentada a tu lado sólo para oírte respirar. Y ahora que todo ha pasado, todavía me pregunto por qué después de este tiempo no he sido capaz de cansarme de ti